
Voy directo al interrogante de este artículo y luego tratare de justificarme como pueda: ¿Estamos perdiendo la sensibilidad en nuestros sentidos? Pienso que si… ¿A qué me refiero con esta perdida? A la menor capacidad que tenemos para distinguir diferentes calidades de sonido e imagen.
En estos últimos años la tecnología aplicada a estos recursos evolucionó con una curva de crecimiento desmedida, existen soluciones que permiten reproducir efectos sonoros casi como la naturaleza misma e imágenes con una definición superior a la que la vista humana puede captar. Pero, en contraste a esta tecnología elitista (un puñado de envidiados son los que pueden acceder a ella) aparecieron los populares formatos comprimidos, entre ellos MP3 (audio) y DivX/Xvid (video), los cuales permiten “amontonar” mucho más tiempo de reproducción en igual espacio de datos.
Como varios sabrán estos formatos al comprimir descartan información que se refleja directamente en la calidad o fidelidad del medio a reproducir. Como antes mencione, existen equipos de ultima generación sobrados en calidad pero las masas, el pueblo opto por usar los formatos comprimidos. Por lo que el grueso de la gente se encuentra más que conforme con los pixelados vídeos de Youtube y la ensalada de MP3s de diferentes bitrates (calidad) que descargan sin mirar de eMule.
Me resulta lógico y compresible que una persona consiente de la perdida de calidad de un DivX contra un DVD me diga: “… prefiero bajarme un comprimido porque tarda menos y se ve “masomenos” igual …”. Pero lo que me alarmo es ver como la mayoría de las personas consumen este material sin percibir ni apreciar diferencia alguna.



La evolución consumista nos lleva a adquirir todo el tiempo, y mientras la plata lo permita, aparatos electrónicos y modernas versiones…











